domingo, 24 de agosto de 2008

CLARIFICACION DE VALORES

La clarificación de valores es una teoría relativamente nueva, surgida en Ohio y Nueva York, Estados Unidos. La teoría y el movimiento que despierta la inicio Louis Raths, quien estuvo influenciado por los trabajos de John Dewey.

Raths reconoció la importancia de trabajar con los valores, para lo cual identifico los comportamientos y las expresiones que indicaban la existencia o inexistencia de un valor, y diseño siete criterios para adquirir los valores, a saber:

a) Que pueda ser elegido en varias alternativas.
b) Que se elija después de una consideración consciente y estudiada de las consecuencias que trae consigo.
c) Que sea elegido libremente y sin presiones externas.
d) Que sea significativo y apreciado por quien lo elige.
e) Que se publique afirmativamente y se mantenga abierto.
f) Que se viva.
g) Que este vivir del valor sea consistente.

Raths animaba y apoyaba a sus estudiantes a seguir este proceso para el diseño de su escala personal de valores.

El ser humano elige y rige su vida de acuerdo con la jerarquía o tabla de valores que ha ido adquiriendo a lo largo de su vida. Esta escala valorativa no es exactamente igual entre un individuo y otros, pues depende en gran parte de de los condicionamientos pasados, es decir, de su ambiente, de su educación y de la tradición familiar, social y nacional que le ha rodeado.

Los valores son una necesidad para el ser humano y también en muchas ocasiones constituyen una área de conflicto y confusión. Existen múltiples valores: morales, sociales, familiares, religiosos, laborales, políticos, escolares, etc., acerca de la amistad, del papel que el hombre y la mujer desempeñan en su vida, la riqueza y la pobreza, los hábitos personales, la salud, las diversiones, etc. Muchos de ellos se convierten en problemáticos, al ser tan diversas las escalas valorativas de los individuos, y crean confusión principalmente entre los niños y los adolescentes que aún no han adquirido el criterio y el juicio critico que les permita hacer una elección personal.

Existen varios métodos para educar a los individuos a fin de que se adopten los valores que deben regir su vida, a saber:

1. Mediante un liderazgo autocrático o impositivo, padres, maestros e iglesia presionan, obligan, sancionan y dirigen a grupos o individuos para que adopten determinada escala de valores propuesta por ellos.
2. “moralizar o sermonear”, dar consejos, en que se persuada a los grupos o individuos a seguir determinada escala valorativa, pero sin sentir la obligación de vivir de acuerdo con los valores que se predican. “ Has lo que te digo, no lo que hago” es una frase comun entre varios “educadores”.
3. Un método mas, considerado positivo por los humanistas y por la teoría de la clarificación de los valores, es ofrecer los valores a los educandos de tal modo que se les permita expresar su opinión, escuchar activamente sus puntos de vista y experiencias personales, compartir con ellos las experiencias propias, aceptarlos como personas con sus sentimientos y, lo mas importante, modelar con la propia vida los valores que se sostienen.
4. Otro método consiste en “dejar hacer”, o sea, no involucrarse, ni preocuparse por ofrecer, modelar o por lo menos imponer los valores, con la idea de que los individuos lleguen a elaborar su propia escala valoral de alguna manera. Es una forma de hacer sentir a los demás que no nos importan, que no nos interesa su desarrollo.

Por medio de la experiencia y de acuerdo con los lineamientos de la sociedad humanista, preocupada por el desarrollo de la persona y su interacción con su sociedad, se ha llegado a la conclusión de que la mejor forma de aprendizaje se logra mediante la experiencia y las vivencias personales. El problema que el educador afronta actualmente es la cantidad de modelos que influyen en los individuos y que viven valores distintos. Tienen patrones conductuales diferentes, estilos de vida disímbolos, y códigos de comunicación y códigos morales diversos. Los modelos pueden ser los padres, los educadores, los amigos, los actores y actrices de cine y televisión, los personajes de novelas y cuentos, etc., cada uno de los cuales bombardean a los niños y adultos por todos los medios de comunicación existentes..¿Como puede el niño o el adulto decidir cual es el modelo por seguir?, ¿Cómo reconocer quien es un modelo real y cuales son charlatanes o modelos “ideales”? Ante esta perspectiva, el educador puede sentirse desesperado o impotente para formar a sus educandos, o pensar que su influencia es minima ante la fuerte influencia exterior que “deja hacer”, con la esperanza de que los individuos o grupos a su cargo logren formar su propia escala a elegir “lo mejor”.

Sin embargo, si realmente interesa educar, se podrá hacer si se vive en congruencia real entre los valores sustentados y el estilo de vida llevado. Este es el punto clave para reconocer entre un charlatán, un moralizador y un educador o modelo real. Un ejemplo de esto seria: existe una marca de leche que se anuncia por la televisión como la mejor, y el otro día, al comentar con los dueños de ese producto, se le pregunto si en su casa seguramente tomaban muy buena leche, a lo que respondió que nadie en su casa tomaba leche, pues sabían como se hacia. Es decir, el valor que se le atribuye a este producto en los anuncios de radio y televisión es el anzuelo para que muchos tomen esa marca de leche, sin embargo, los dueños no muestran congruencia con lo que sostienen.

Se puede dar un paso mas adelante que solo modelar y ofrecer los valores: enseñar a los educandos el proceso por medio del cual puedan aclarar sus propios valores y diseñar su escala o jerarquía valoral. . Este proceso se conoce como proceso evaluativo o de valoración, y ofrece la enorme ventaja de que es un aprendizaje para toda la vida. Cuando la persona conoce y puede manejar este proceso de valoración, no necesita depender de una tercera persona o grupo que le indiquen que hacer, o le modelen la conducta por seguir en cada situación que se le presenta a lo largo de su vida. Este proceso consiste en una serie de habilidades y técnicas o instrumentos de evaluación que incrementan las probabilidades de tomar decisiones que sean tanto valiosas y significativas para quien las elige, como constructivas para la sociedad en que se vive. El empleo del proceso de valoración no garantiza una decisión positiva, sino solo incrementa la posibilidad de elegir un bien personal y social.

El proceso de valoración tiene cinco dimensiones, con algunos subprocesos. Estas dimensiones pueden ocurrir al mismo tiempo en un individuo, aunque es importante separarlas primero para llegar a una meta educacional clara.

No existe un lista definitiva de procesos de valoración, pues cada persona puede utilizar una terminología distinta y una jerarquía diferente y elegir la que este mas acorde con su forma de ser.

Las cinco dimensiones que a continuación se apuntan son las que describe Howard Krishenbaun en su libro Clarificación de valores y que aquí, por considerarlas adecuadas a la forma de pensar y sentir de la autora, se incluyen, a saber:

PENSAMIENTO:

El pensar y utilizar la razón eficientemente es una forma acertada de llegar a la toma de posiciones y, por ello, útil en el diseño de una escala personal de valores. En esta dimensión del pensamiento se incluyen niveles distintos, como el pensamiento critico, el razonamiento moral y el pensamiento divergente o creativo, así como otros. Esta dimensión es esencial para el proceso de valoración, a fin de lograr el autocontrol y la autodisciplina, tan necesarias en esta vida tan llena de complejidad e incongruencias. El pensamiento critico, moral y creativo ayuda al individuo a analizar la publicidad comercial, la propaganda y la información, de modo que aquel llega a elegir y tomar sus propias decisiones de acuerdo con su escala de valores.

SENTIMIENTO:

Los sentimientos pueden ser una ayuda o un estorbo en el proceso del pensamiento y, por ello, dificultar la toma de decisiones y la elección. Carl R. Rogers dice que la madurez de una persona se puede medir y depende mucho de la conciencia de sus sentimientos, pues estar concientes de ellos, aceptarlos y poder expresarlos permite al individuo lograr con mayor presteza y éxitos sus metas personales.

Cuando la persona esta consciente de sus sentimientos y los maneja positivamente, de tal modo que los acepta, expresa y comparte con los demás, se convierte en un individuo mas libre y capaz de resolver los problemas que se le puedan presentar. Cuando la persona niega sus sentimientos o los reprime, estos finalmente surgen y salen al exterior de una forma consciente, interfiriendo con sus metas inconscientes. Por tanto, al enseñar al educando a reforzar el concepto de si mismo a aceptarse como persona con sentimientos, a tener mayor seguridad en si mismo y confianza en los demás, se promueve la comunicación y expresión de sentimientos positivos y negativos. Este aprendizaje promueve el autoanálisis, la autoevaluación y lógicamente ayuda al proceso valorativo.

ELECCION:

Proponerse metas de tal manera que se procure obtener los datos y los conocimientos necesarios para lograrlas, es esencial para la toma de decisiones que permita el ser humano elegir entre las varias alternativas que se le presenten, considerando siempre de antemano las consecuencias de su elección. Elegir libremente, de modo que se distingan las presiones y las consecuencias de su elección. Elegir libremente, de modo que se distingan las presiones y las consecuencias que la elección implica, lleva directamente a la practica de la evaluación necesaria en el proceso de valoración. La suerte no determina las buenas o malas consecuencias de la elección, sino la posibilidad de aprender y practicar las técnicas y habilidades que permitirán al individuo hacer una buena elección.

COMUNICACIÓN:

Los valores no nacen del vacío, sino de un proceso social de interacción, para el cual la comunicación es básica. La importancia de enviar mensajes claros y comprobarlos, así como la necesidad de expresar los sentimientos, los valores propios y los deseos es indispensable para el proceso valorativo.

La resolución de conflictos, que puede ocurrir solo mediante la comunicación, es un proceso de valoración. Algunos individuos o grupos están en lucha o pugna por sus distintas escalas de valor, en cuyos casos generalmente existe un ganador y un perdedor. Por medio del proceso de valoración y la comunicación, la resolución de conflictos puede ocurrir, pues se tienen claros los valores y las metas, se posee capacidad para comunicarlos y se tiene la madurez suficiente para respetar a individuos o grupos que cuentan con valoraciones distintas de la propia. Por tanto, es indispensable una comunicación en el proceso valorativo para que éste surja de un proceso de interacción.

ACTUACION:

Actuar de forma consistente y congruente con los valores y metas fijadas incrementa la posibilidad de que la propia vida se rija por los valores positivos elegidos. Vivir de acuerdo con una jerarquía de valores es algo que da un sentido y un significado a la vida, independientemente del papel, el trabajo, el nivel sociocultural que se tenga, o la actividad o situación en que se encuentre la persona. Las consecuencias serán satisfactorias si la actuación y el comportamiento del individuo surgen de un proceso de valoración que lleva a elegir un bien común.


El proceso de valoración que promueve la libre elección en la toma de decisiones se considera un método sumamente efectivo en la formación de escala valorativa. Esto, lógicamente, no quiere decir que aun niño de cinco o seis años se le dará absoluta libertad de acción y elección, sino que, mediante el ofrecimiento de los valores y la congruencia de estilo de vida con él, se le enseñe el proceso de valoración de manera paulatina. De acuerdo con la edad y la maduración del niño, se proporcionan los instrumentos, las técnicas y la libertad para que se aprenda a ejercer el pensamiento y el juicio critico, la moral y la creatividad; de este modo el maestro promoverá el manejo positivo de sus sentimientos y la expresión de ellos y facilitara que poco a poco sea capaz de elegir y de actuar congruentemente con las decisiones que tome, además de que conozca y se responsabilice de las consecuencias de sus elecciones. De esta manera, el niño realmente se formara como persona madura y lograra, a lo largo de su infancia y de su adolescencia, guiado por el educador, un criterio propio y una independencia fructífera para el mismo y para su sociedad.

La imposición y moralización, ampliamente utilizadas en la educación, tienen el inconveniente de que aquellos individuos formados por estos sistemas, al llegar a la edad adulta reniegan de los valores que se les impusieron, de modo que los tiran por la borda, sin tener la capacidad valorativa de ver si son o no son significativos en su vida. La moralización, o “rollos” como los jóvenes le llaman, entran por un oído para salir por el otro, en especial ahora que la juventud critica al adulto que predica una cosa y lleva a la práctica algo diferente. Este método generalmente no deja huella en el individuo y le lleva a una vida de incongruencia y llena de confusiones y conflictos.

“Dejar hacer” tiene como resultado una ausencia total de escala de valores, en la cual el individuo no tiene a donde recurrir para tornar una decisión propia y se convierte en una “veleta” y voluble, que tomara los valores de los grupos o individuos con los que se encuentre en esa situación determinada.

Ahora bien, la imposición y la moralización no se pueden considerar métodos negativos rotundos, pues a veces son efectivos; por ejemplo, cuando un niño o adolescente lastima física o moralmente a una persona, en ese momento se dificulta aplicar al proceso de valoración, por lo cual es conveniente una sanción u obligarlo a suspender esa conducta. En consecuencia, se debe dejar para después, cuando los ánimos están mas tranquilos, reflexionar con el acerca de las consecuencias de su comportamiento y ofrecerle caminos positivos para que resuelva sus conflictos. Igualmente, cuando un bebe juega con una navaja, solo se podrá quitársela e imponer la voluntad a su coraje o berrinche, por desear continuar con su juego.

Existe un dicho que reza: “una nalgada dada a tiempo y sin coraje no es destructiva”. Esto podrá ser valido si se entiende no como un golpe físico, sino como un no permitir que ocurran algunas conductas nocivas para el niño o para las personas que lo rodean.

El educador sabrá reconocer el momento y la situación en que se requiere un método determinado que se adecue a las circunstancias del momento.

6 comentarios:

Claudia_Rojas dijo...

COMENTARIO DE CLARIFICACION DE LOS VALORES
Por: Claudia Rojas
Al leer el articulo de la clarificación de los valores, me pude percatar que todos asumimos la importancia que estos tienen pero, que está puede ser totalmente diferente de una persona a otra, en lo personal, me parece que su importancia radica en la armonía individual y social, es decir, si una sociedad cuenta y se ejerce (lo que considero que es mas importante) los valores puede aspirar a vivir en armonía.

Me pareció muy importante el diseño de Raths para adquirir los valores ya que generalmente es así como una persona ejerce lo valores, ya que, bien te los pueden imponer o persuadir para ejercerlos pero, si uno no está plenamente convencido y “casado” con ellos, al final cuando te veas es una situación donde deberás decidir si aplicar o no ese valor es casi seguro que no lo harás, por el contrario si tu vives ese valor tu opción será siempre el ejercerlo, sin importar sus consecuencias, ya que será superior la inquietud de no haberlo echo así, ya que podrías incluso sentir incluso que te traicionas a ti mismo.

Por tanto si uno de los objetivos del sector educativo es educar con valores, considero que los docentes deberán primero adoptar ellos esos valores como parte de su vida (por medio de un proceso evaluativo, donde apreciaran la importancia que tiene el ejercer los valores en su vida, lo beneficios que se otorgan etc.) “vivirlos” como bien lo dice Raths, y una vez echo esto entonces si podrán tratar de que sus alumnos lo hagan, pero no de una forma impositiva o persuasiva sino que deberán mostrar también a sus alumnos ese proceso evaluativo de los valores.

Nora Emilia Solano dijo...

La Clarificación de valores me pareció un tema que considero como intrumento o herramienta para que como docentes o como mamá pueda aplicar en el desarrollo de los alumnos o de mis hijas.

Hoy en día, es un tema del que podemos escuchar continuamente, sobre todo como “Ciencia, Tecnología y valores”, y podernos reflexionar sobre la importancia de los valores, y de fomentar los valores en los jóvenes, etc., pero no se nos dice como.
Así es que el tema es verdaderamente interesante porque nos muestra algunos de los métodos, alternativas y/o formas, que existen para que los jóvenes y niños puedan adquirir valores, conocer las ventajas y desventajas que pueden presentar en el momento de aplicar alguno.
Algo que es importante resaltar es que si realmente interesa educar, es por medio de la congruencia real entre valores sustentados y el estilo de vida llevado. Ese es el secreto. Enseñar a los alumnos a esclarecer sus propios valores y que puedan diseñar su escala valoral, ya que garantiza que el aprendizaje es para toda la vida.
Para que los alumnos puedan realizar el proceso de valoración, se deben manejar las 5 dimensiones: Pensamiento, sentimiento, elección, comunicación y actuación.
Ahora, el siguiente paso es aplicarlo.

lulú macías dijo...

Dr.
Clarificación de valores.
Toda persona debe reconocer la importancia que tiene trabajar con los valores desde la casa y en la escuela ya que con ellos aprenderemos diferentes comportamientos dentro de la sociedad.
Desde que nacemos empezamos adquiriendo los primeros valores y no los podemos elegir pues nos los van imponiendo como vamos creciendo, hasta que tenemos uso de razón nos damos cuenta si los queremos seguir practicando o modificando según sea nuestro criterio.
Toda persona vive en los valores positiva y negativamente conforme nos convengan las reglas del juego.
Estos valores son las normas que debemos seguir dentro de una sociedad, religión, escuela, trabajo, familia, etc. muchos de ellos como dice la lectura se convierten en problemáticos y confunden a las personas, si no en lo "bueno" o "malo" de una acción.
Es importante vivir en valores teniendo todos el derecho de opinar, imaginémonos el mundo sin valores esto “a lo mejor” nos llevaría al caos de una libertad desenfrenada.
Todos tenemos derecho a tomar nuestras propias decisiones con o sin valores y también a equivocarnos porque nadie es perfecto siempre aprendemos de los errores que cometemos al paso de los años.
El pensar y utilizar la razón es cuando “se dice” que la persona ya tiene una buena escala de valores. Los sentimientos pueden ser ayuda y también estorbo, nos dificulta la toma de algunas decisiones en nuestra vida. Es difícil pero no imposible tomar una buena decisión cuando afloran los sentimientos.
Hay que tratar de que no exista ni un ganador ni un perdedor, se trata de que todos ganemos.
A las personas adultas nos toca formar y guiar a las nuevas generaciones sin asfixiarlos, hacer conciencia para tener un mundo mejor donde vivir. Hay que predicar con el ejemplo.

Vero Zamora dijo...

Este artículo me pareció muy interesante sobre todo porque es muy práctico al poderlo relancionar con lo que vivimos diariamente, no solo como maestros con nuestros alumnos, sino también en el ámbito personal y profesional.
Aclara la idea de que solamente contamos con valores morales; limitando esta visión si es que solamente se tiene esta concepción.
Los métodos propuestos para la adquisión de un valor como el establecer su escala son alternativas para llevarla a cabo. Cada una de ellas puede ser útil en distintos momentos.
Pero, considero que el vivir en congruencia con el valor que se tiene, tomando en cuenta la escala que se tiene; por medio de la manifestación de nuestro comportamiento es lo importante.
No puedo (más bien debería decir no debo) por ejemplo, pedirles a los alumnos puntualidad al momento de llegar a la primer clase del día, si yo estoy llegando tarde constantemente. Porque yo mismo estoy pidiendo que ellos tengan el valor de la puntualidad, cuando yo aún no lo tengo en mí, a cualquier grado de importancia.
Esto crearía una incongruencia entre lo que digo con lo que hago. La eduación debe ser el medio o vehículo por el cual se transmitan los valores, por medio de una educación en y con valores.
Tomando en cuenta las experiencias pasadas, los contextos sociales, en los que se vive.
Hay mucho camino que recorrer y trabajo por hacer ¡manos a la obra! empezando por uno mismo, antes de querer y/o hacer que los demás adquieran valores.

Yady dijo...

Este tema me gusto en lo personal ya que los valores son la parte esencial del ser humano, ya que cada vez vuelve a ser y a retomar un papel muy importante dentro de la educacion, ya que podemos observar que los jovenes carecen de ellos.

La tarea del docente juega un papel importante ya que si el alumno en casa no los tiene o no los lleva a cabo, en el aula puede reforzarlos o llevarlos a la practica y sobre todo entender y comprender su significado.
Los diferentes metodos que nos maneja este articulo me parecen que dependen de cada individuo.podemos reflexionar nosotros como docentes o como madres, de como inculcarles los valore a nuestros hijos o alumnos de una forma positiva, y sobre todo uno como educando debe de realizarlos con ejemplos a seguir no podemos pedirles algo que nosotros mismos no aplicamos.

José Higinio Enríquez Castellón dijo...

Me gustaría haber leído un ejemplo hipotético o real, de cómo aplicar un método o técnica efectiva de clarificación de valores, así tendría la oportunidad de aplicarlo en algún caso que surja o haya vivido. Por lo demás gracias por su aportación.